29 ene. 2013

Cuentos para no dormir

Ven,
vamos a contarnos cuentos para no dormir
y susurrarte la noche al oído.

Sacaré el vino,
tu pon la boca
que voy a beberme hasta la última gota
que caiga en tu ombligo.

Quítate los tacones,
mejoremos las distancias,
hagamos un trato,
bailemos un tango
en
mi
cama,
que hoy haré lo que tu quieras contigo.
Y conmigo.

Juntos,
vamos a ser invencibles
y en este momento,
si quieres,
podemos ser infinitos.

Yo,
me anudo en tu saliva
y tu haz lo que te venga en gana,
pero quítate la ropa
que te regalo mis ansias.

Te beso paso a paso cada sentido
y el mar de tus estados de ánimo
y nos convertimos en las dos personas más valientes
de esta noche y de este invierno.

Luego descubro tu secreto,
y me siento turista en tu risa.
Y empiezo a entender
que haya personas que hablen con las ciudades
[pongamos que hablo de Madrid,
pongamos que hablo con Madrid]
que esta noche,
es la confidente de nuestras, muchas, libertades.

Entre tu pelo y mis manos,
mil abrazos.
Vuelo contigo por la habitación,
siendo los únicos capaces de aterrizar sin impacto
o siniestrarnos.
Y la verdad es que a mí
me da igual.

Esta noche somos uno,
soy yo pero contigo
no te has ido,
y ya me relamo las ganas de que vuelvas.

Esta noche,
siento que puedo con todo y nada,
huelo tu cuerpo agotado
y me quedo dormido
hecha un rizo en tu espalda.

1 comentario:

Nerea dijo...

Bailar en la cama es imprescindible.
Los pasos en horizontal son una maravilla.

Besos.